El presidente de la Subcomisión de Salud de la Comisión Permanente de Desarrollo Social Integral propondrá al presidente de la República que estudie la posibilidad de implementar la medicina sistémica en el país así como también que se adjudique su costo-beneficio al Estado.
El diputado Briccio Urdaneta (Lara), durante la celebración de un encuentro con la Comisión de Integración para la Salud de Cuba y representantes de la medicina sistémica venezolana, sostuvo que la representación cubana aceptó la invitación por su interés en los avances médico-científicos que tiene la medicina sistémica en el país y ver de qué manera pueden coadyuvar también en Cuba.
Asimismo, destacó que si la medicina sistémica constituye salud, entonces los seguros sociales tienen que abrir las puertas para tomar en cuenta que esos también son medicamentos que son de utilidad para todos los venezolanos y en especial los de menos recursos económicos, de acuerdo con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Estima que los avances científicos deben ponerse al servicio de la humanidad sin atender a sectores perversos que obstaculicen su utilidad pública, así como también que el Gobierno pudiera estudiar la posibilidad de financiar el costo-beneficio grande de la medicina sistémica.
A su juicio, considera que en un país democrático y libre como el nuestro, debe existir la posibilidad de elegirse el tipo de medicina a consultar “llámese la medicina sistémica o la medicina ortodoxa”, dijo.
A una pregunta acerca de si se han hecho suficientes estudios que garanticen que la medicina sistémica sea lo que promete ser, el parlamentario no dudó en asegurar que los representantes de la medicina sistémica les hicieron llegar unos expedientes demostrativos de la parte científica al servicio de la humanidad. “Nosotros hemos hablado con pacientes que están en esas historias y todos han expresado que han sido objeto del beneficio de la medicina sistémica”, aseguró.
Ambas medicinas (ortodoxa y sistémica) pueden coexistir porque ambas buscan un mínimo común múltiplo que es resguardar y preservar la salud de las personas, estima el parlamentario.
Por otra parte, considera que desde la Asamblea Nacional tienen que abrir mecanismos para lograr que las aseguradoras también reconozcan los problemas dentales como un problema de salud, que hoy en día no lo reconoce, puesto que en la caries dental se alojan estreptococos que producen insuficiencia renal.
Implementación masiva
Por su parte, el ingeniero José Olalde, presidente de la medicina sistémica, informó que se hacen esfuerzos para, a través de un convenio, implementarla en Cuba en los próximos meses, así como también demandar su realización en forma masiva en Venezuela.
Dijo que en el país cuentan con la infraestructura creada con 50 centros médicos a escala nacional establecidos con capacidad para atender a 40.000 pacientes mensualmente. “Con esa infraestructura es fácil expandir a 200 ó 300 para aliviar en 80% la carga hospitalaria de este país”, subrayó.
Recalcó que la medicina sistémica atiende las enfermedades crónica-degenerativas como SIDA, diabetes, artritis, cirrosis hepática, hepatitis, insuficiencia renal y todas las enfermedades que surgen después del envejecimiento.
En cuanto al caso cubano, dijo que la iniciativa nació de forma espontánea con pacientes de la isla que vinieron a tratarse en Venezuela de dolencias casi imposibles de curar cuyas mejorías dieron pie a explorar la posibilidad de su implementación en ese país.
Integración de la salud
El médico cubano Guillermo Prado, miembro de la delegación cubana, dijo que en su país hace mucho tiempo se viene implementando la integración de la salud de manera abierta en cualquiera de sus modalidades, que tengan como único fin el beneficio del ser humano.
Considera que en Cuba se ha buscado la forma de hacer medicina humana y en esto deben estar implícitas las escuelas de medicina y, en este mismo sentido, ha integrado un grupo de cosas que debido a los problemas económicos se comenzaron a aplicar la medicina tradicional y natural provenientes de diferentes partes del mundo, que les ha llevado a la convicción que no se trata de una medicina alternativa, sino de un mecanismo de tratamiento comunitario, que es la primera forma de curar enfermedades.
Dijo que en Cuba se le llama integración para la salud a la convergencia de todos los elementos que le proporcionan salud al ser humano como la agricultura, farmacia, comunidad y la medicina, elementos que tienen que ver con una gran integración para la salud.
Prado considera que los médicos sistémicos han tenido en cuenta una cantidad de factores para el establecimiento del trato paciente-médico y no para el establecimiento de la enfermedad.
Informó que en Cuba existe la medicina sistémica por su forma integral con la que ellos han hecho cosas que hacen bien al ser humano a la que no le han dado esta denominación, pero que no es excluible una de otra y que pueden desarrollarse juntas.
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