En el trabajo, que se publica en el último número de Journal of the American College of Cardiology, los investigadores, coordinados por Paul Zimmet, hallaron una correlación entre la dosis consumida y la funcionalidad del sistema vascular a las seis horas de su ingesta. A partir de ahí, los investigadores continuaron su investigación.
Al grupo control se le suministraron 25 miligramos de cacao frente a los más de 300 miligramos del grupo intervención. Además, se analizó la influencia de otros nutrientes del cacao. Los que habían recibido dosis más altas de flavonoides experimentaron mejoras notables en el flujo sanguíneo tras un seguimiento de un mes.
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