La investigación analizó los datos del sistema de salud público Medicare en lo que se refiere a las amputaciones, prescripción de pruebas de medicina preventiva y otros indicadores de la calidad de la asistencia médica en todos los estados de EEUU.
La investigación se centró en los casos de amputación porque pueden indicar que los pacientes diabéticos no recibieron las medidas preventivas adecuadas.
Los resultados de la investigación mostraron que los pacientes negros tenían un índice de amputaciones 4 veces más alto que los blancos. La población negra de Louisiana, Misisipi y Carolina del Sur registraban 6 amputaciones por cada 1.000 beneficiarios de Medicare, mientras que en los estados de Colorado y Nevada se registraban menos de 2 por mil.
Globalmente los índices de amputación, independientemente de la raza del paciente, podían ser tres veces más elevados de unos estados a otros, siendo Utah el estado con el índice más bajo (0,5 por mil) y Louisiana el que registraba el más elevado (1,7 por mil).
Excepto en Arizona y Kentucky, los pacientes diabéticos de raza negra tenían menos posibilidades de que les prescribieran análisis anuales de sangre que los blancos. La mayor diferencia se registraba en Colorado donde se les prescribía al 66% de los del primer grupo frente al 84% de los del segundo.
La fundación Robert Wood Johnson ha anunciado que invertirá 300 millones de dólares durante los tres próximos años para financiar programas en todo el país, con el fin de mejorar la asistencia médica y reducir las disparidades en la calidad.
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