Los investigadores sugirieron que las personas con diabetes deberían ser controladas rutinariamente para la detección de problemas de audición, con el fin de que a los afectados se les puedan ofrecer audífonos.
La doctora Kathleen E. Bainbridge, de Sistemas Sociales y Científicos en Silver Spring, Maryland, y colegas evaluaron datos de 5.140 individuos de entre 20 y 69 años que habían sido sometidos a un examen de audición en la encuesta National Health and Nutrition Examination Survey, entre 1999 y el 2004.
En total, 399 de los participantes comunicaron haber sido diagnosticados de diabetes y 587 sujetos tenían alteración de la audición, informó el equipo en la revista Annals of Internal Medicine.
Los expertos encontraron que el 21 por ciento del grupo con diabetes y el 9 por ciento de los pacientes sin la condición tenían una reducción de la audición en las frecuencias bajas y medias; el patrón era similar para las frecuencias altas (el 54 frente al 32 por ciento).
"La prevalencia de alteración de la audición era más elevada entre los individuos con diabetes en ambos sexos; en todos los grupos de raza o etnia, educación y relación ingresos-pobreza; y en todos los grupos de edad excepto el mayor (entre los 60 y los 69 años)", informaron Bainbridge y sus colegas.
"En muchos casos de pérdida de audición leve a moderada, los pacientes no son conscientes de lo que no pueden oír", observó la doctora Keiko Hirose, de la Washington University en Saint Louis, en un editorial relacionado.
"Por lo tanto, el cribado para la detección de pérdida de audición en individuos con riesgo podría conducir a intervenciones que impactarían en su capacidad para comunicarse, su productividad y su seguridad", concluyó Hirose.
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