Las úlceras de los pies son una de las complicaciones más importantes de la diabetes, que resultan en más de 80.000 amputaciones anuales en los EEUU. Un nuevo estudio conducido por investigadores del “Joslin-Beth Israel Deaconess Foot Center and Microcirculation Laboratory” demostró que los cambios precoces en la oxigenación de la piel pueden predecir el desarrollo de ulceraciones y permite a los médicos tratar a sus pacientes en etapas precoces, antes del inicio de complicaciones serias.
En la edición de Noviembre 12 de la revista médica “The Lancet”, se publican los resultados del estudio realizado por el médico Aristidis Veves, director del mencionado centro y profesor de cirugía de la Escuela de Medicina de Harvard quien comenta “Uno de cada 40 pacientes diabéticos desarrollará úlceras en los pies cada año y más de 15% de estas personas sufrirá una amputación". "Desafortunadamente, la amputación es el inicio de una espiral rápidamente descendente de la cual el paciente nunca se recupera", agregó Veves.
La raíz del problema a menudo es una condición llamada neuropatía periférica, que aparece cuando los niveles elevados de glucosa sanguínea dañan los nervios de piernas y pies, lo que resulta en una importante disminución de la sensibilidad.
"La neuropatía periférica causa adormecimiento extremo y pérdida de protección que ofrece la sensibilidad. Como resultado, hasta una lesión menor del pie (tal como callos, astillas o presión por calzado que aprieta) puede pasar desapercibida hasta que progresa a una herida crónica que no se cierra. Una vez que la úlcera se infecta, puede conducir a la aparición gangrena, y en los casos más severos, a la amputación de la extremidad” afirmó el Dr. Veves.
Dado que los cambios en los grandes vasos y en la microcirculación del pie diabético juegan un papel central en el desarrollo de las úlceras y su subsiguiente fallo de cicatrización, los autores del estudio se dedicaron a identificar los cambios, mediante una novedosa tecnología conocida como “Imagen médica hiperespectral”. El Dr. Veves y sus colaboradores estudiaron un total de 108 pacientes – 21 pacientes control que no padecían diabetes, 36 diabéticos sin neuropatía y 51 pacientes con neuropatía y diabetes. También midieron las reservas energéticas de los músculos del pie utilizando “espectroscopia magnética”, un nuevo método basado en la imagenología por Resonancia Magnética.
Los autores demostraron que existen diferencias significativas en la piel de los pacientes diabeticos y, en particular, en aquellos que presentan neuropatía periférica, que pueden ser detectadas antes que se desarrolle la enfermedad ulcerativa del pie.
"Nuestros resultados indican que la cantidad de oxígeno disponible en la piel del diabético se encuentra reducida y este problema se acentúa en la presencia de neuropatía del pie. Además, las reservas de energía de los músculos del pie se encuentran reducidas en los pacientes diabéticos, lo que sugiere que los cambios microcirculatorios también podrían jugar un papel de importancia” aseguró el Dr. Veves.
"Los problemas del pie son las causas más comunes de hospitalización en los pacientes diabéticos, pero también se encuentran entre los problemas que pueden ser prevenidos. Si estos problemas pueden ser detectados precozmente, se pueden realizar tratamientos que tengan efectos beneficiosos importantes."