Saber cómo circula la sangre en una pierna o un brazo es posible gracias al eco doppler. Mediante ultrasonido se examina el flujo sanguíneo, y se determina si hay coágulos y obstrucciones. El pene, un órgano que adquiere su máxima expresión con la sangre que lo alimenta, también es evaluado con eco doppler.
La prueba se realiza en pacientes con disfunción eréctil, que no ha podido ser resuelta con tratamientos convencionales, destaca Juan Fernando Uribe, urólogo y andrólogo y coordinador de los estudios de doppler peneano en el Centro de Imágenes Diagnósticas de Medellín, Colombia.
"Actualmente pensamos que la disfunción eréctil es un problema vascular. El pene es una `bomba" como el corazón, con las mismas enfermedades, las mismas venas y arterias. Lo que le suceda al pene es una anticipación de lo que le ocurrirá al corazón", subraya Uribe, quien participó en el XVI Simposio Internacional de Sexualidad efectuado recientemente en Caracas.
¿Por qué consideran al pene una `bomba" como el corazón?
Ambos funcionan con sangre. Los dos hacen sístole y diástole. En el pene, la sístole -muy larga- es la erección. Y la diástole es todavía más larga: el tiempo que pasa el pene sin erección. Si el pene empieza a fallar es porque la arteria cavernosa que lo mantiene erecto sufre algún tipo de daño; cuando esto es así, la siguiente arteria que se daña es la coronaria cardiaca. Por eso decimos que el pene es un indicador de lo que va a pasar con el corazón.
El doppler mostrará la velocidad del flujo sanguíneo en los vasos del miembro viril; cuánto se demora para conseguir la erección; qué tipo de erección; las anormalidades en el tejido.
Los urólogos "tratamos las fallas eréctiles como un problema de hemodinamia. En el corazón utilizamos la ecocardiografía. En el pene recurrimos al doppler, que sería el equivalente", subrayó.
El examen no es doloroso y se lleva a cabo en 30 minutos, aproximadamente, describe Uribe. "Lo primero que hacemos es ver el pene sin erección: medimos el diámetro de la arteria y estudiamos el tejido. Después inyectamos en el órgano una sustancia que produce la erección, y analizamos con ultrasonido la velocidad de la sangre dentro de arterias y venas". Todo se registra y se envía al médico o médica que solicitó el doppler.
Interesa saber si la velocidad de la sangre dentro de la arteria es tan baja como para pensar que el paciente sufre un problema vascular. Si el doppler resulta muy bueno, el problema que dificulta la erección es más psicológico. El doppler ayuda a clasificar mejor la disfunción.
La prueba "es ideal para saber cómo está el pene del paciente a quien se le eliminó la próstata quirúrgicamente". También, para los hombres que no responden bien al tratamiento farmacológico contra la disfunción eréctil. Igualmente, en aquellos casos en que ha habido abuso sexual y el presunto culpable alega "supuesta impotencia" . Y para los varones candidatos a la colocación de prótesis en el pene.
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