Splenda redujo la cantidad de bacterias beneficiosas intestinales en 50%, aumentó el pH (acidez) intestinal, contribuyó al aumento de peso corporal y afectó los niveles de P-glycoprotein (P-gp) de tal forma que importantes medicamentos pudieran ser rechazados, en los animales de experimentación utilizados en el estudio.
El efecto sobre la P-gp podría resultar en que los fármacos utilizados como quimioterapia, tratamiento contral el SIDA y tratamientos de condiciones cardiacas fuera “devuelto” a los intestinos, en lugar de ser absorbidos.
Según Turner, "El reporte aclara que el edulcorante artificial Splenda y su componente clave sucralosa constituyen una amenaza a los consumidores. Cientos de consumidores se han quejado sobre los efectos adversos de Splenda y este estudio... confirma que la sustancia química contenida en los paquetitos amarillos debería ofrecer advertencias visibles. |