El Estudio sobre la Prevención del Avance de la Osteoartritis (STOPP por su sigla en inglés) incluyó a 622 pacientes de Europa y Estados Unidos que tenían entre 45 y 80 años y padecían artritis de rodilla.
En promedio, los pacientes habían informado tener niveles moderados de dolor cuando comenzó el estudio.
Los sujetos fueron asignados al azar a dos años de tratamiento diario con condroitina o con "placebo". Se tomaron radiografías de la rodilla afectada para evaluar el impacto de la terapia.
El alivio del dolor aumentó con el tiempo en el grupo de pacientes tratados con condroitina, indicó el equipo del doctor Andre Kahan, del Hospital Cochin en París.
Asimismo, la terapia activa redujo en 33 por ciento la posibilidad de estrechamiento articular, lo que indica una progresiva pérdida de cartílago.
Más del 90 por ciento de los pacientes informó una tolerancia buena o muy buena a la condroitina y los efectos secundarios no fueron más habituales que con el placebo.
Los autores indicaron que dado que la condroitina empleada en el ensayo STOPP es un fármaco de prescripción, los resultados no pueden generalizarse a los productos con condroitina que se comercializan como suplementos alimentarios.
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